Las lechuzas no pueden mover los ojos en las órbitas, teniendo que girar la cabeza entera para mirar a los lados.
Por qué es cierto
Los ojos de las lechuzas son tubulares y fijos en las órbitas, lo que les proporciona una excelente visión binocular, pero las obliga a girar el cuello hasta doscientos setenta grados para compensar la falta de movimiento ocular.
Fuente: Ornithology
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